miércoles, 1 de marzo de 2017

Las maldiciones de Whatsapp


Cada vez tenemos más redes sociales, cada una destaca por algo y según nuestras necesidades nos hacemos una cuenta en una u otra, o en todas. Con ellas podemos enterarnos de cada cosa que hacen nuestros contactos (si es que lo publican) y mostrarles nosotros lo que hacemos. También podemos estar en contacto con gente que está lejos -quizás solo esté en el cuarto de al lado, pero eso es lejos-. La que más utilizamos es Whatsapp por su instantaneidad y la facilidad para comunicarnos con cualquier persona esté donde esté, pero esta aplicación también nos trae cosas horrorosas a las que he llamado "maldiciones".

Maldición 1: Por alguna dichosa razón, Whatsapp no es privado. No soy una experta informática, pero sí sé que no es totalmente seguro hablar por esta red. De todas formas no vengo a referirme sólo a eso, sino que imaginaos que decido enviarle una foto a mi novio haciendo el tonto y luego cortamos y él la publica por ahí. No, no es privado al fin y al cabo.

Maldición 2: Los maravillosos estados que han puesto hace poco. Son maravillosos (sí, chic para mí). Deberíamos de darle una paguita a aquel que ha decidido copiar a Snapchat en Whatsapp y Facebook. Por favor, twitter, no me falles tú o me vuelvo loca. Para mí lo peor de estos estados es que no es fácil de ver los contactos que tiene y cotillear si han cambiado la foto de perfil. ¡Ah! También nos han quitado nuestros estados que escribíamos con tanto ímpetu.

Yo buscando algún animalito entre tantos emoticonos
Maldición 3: Muchas veces me entran ganas de echarle una maldición gitana a esta simpática aplicación porque no encuentro el emoticono que estoy buscando. No puede tener un buscador como gmail o twitter, no. Hay que partirse la cabeza buscando en todas las pestañas que trae. Gracias Whatsapp.

Maldición 4: Tantos, tantos grupos. ¿Qué hacéis cuando tenéis 3141516 mensajes de un grupo a parte de pensar en suicidaros?

Maldición 5: ¿No espiáis a vuestra pareja o amigo si no os contesta con ayuda de la última vez de conexión? Esa fecha y hora que puede dar muchos dolores de cabeza. Y junto con los ticks azules ya ni hablamos... Claro que se pueden quitar, pero como leí una vez si quitas la hora de conexión no tiene mérito ignorar a alguien.

Maldición 6: La peor para mí es cuando necesitas urgentemente que alguien te conteste y no contesta. Pero es que solo no te contesta esa persona, sino que has intentado llegar a ella por otras personas pero esas personas tampoco contestan. El mundo se pone de acuerdo para joderte.


¿Qué más maldiciones encontráis vosotros? ¿Os pasa lo mismo que a mí? Ojalá poder estar una semana sin Whatsapp, el problema es que se puede liar la de San Quintín...

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